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Blog de OlaCoach Corporate, S.L.

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EL BONSAI INTERIOR

14 julio 2010

Desde hace algún tiempo crezco mucho… ¡a lo ancho! je je. Disculpen si comienzo el post de manera irreverente: hoy me siento a rebosar de energía como un amanecer, una cascada, una estrella fugaz.

La cuestión es que unos amigos me preguntan qué hago para crecer internamente. En primer lugar, no sé qué les conduce a pensar que yo crezco internamente (o que al menos lo intento). Y en segundo lugar, quizá se trate de preservar la sagrada “perla espiritual” con la que nacemos más que de dimensionar no se sabe qué. Soy partidaria de cuidar el estado primigenio del ser, más que hacer algo específico por alcanzar el nirvana. Me explicaré. Sigan conmigo, por favor.

El caso es que insisten en que comparta lo que hago para crecer internamente y algunas de las respuestas que se me ocurre pertenecen a la categoría de lo que mi abuela denominaba “simple como un corcho”. Vale, no se desesperen, pondré al asunto una pincelada exótico-intelectual: también podemos llamarlo kaizen o economía de recursos siguiendo a mi amigo Javier Carril, practicante convencido del zen y autor un libro estupendo que les recomiendo.

El kaizen es una metodología de origen japonés, popularizada por los norteamericanos en la segunda guerra mundial. Se trata de implementar pequeños cambios permanentes de mejora en los sistemas, más que de realizar drásticas modificaciones y está basado en tres valores: la sencillez, la humildad y la constancia.

Por economía de recursos entiendo conseguir lo máximo con lo mínimo. Un ejemplo cuya rotundidad resulta para mi irrebatible es mi siesta de los sábados: un tiempo suspendido en la oscuridad que me dedico a mí misma sin nada que hacer, pensar, decidir o aprender: sólo yo, descansando en la reparadora cama de cerezo. Este hábito (al que me obligo) produce algunas de mis mejores decisiones cuando me despierto centrada, serena, a salvo de la frenética actividad a la que me someto entre semana. Este pequeño gesto de coste casi cero (invierto en ello unos noventa minutos) me impulsa hacia la naturaleza con fuerzas renovadas a planchar con deleite la colada familiar, a reparar un zapato, a preparar un proyecto complejo, a cambiar de maceta algunas plantas y a podar otras. La siesta kaizen me permite recuperar mi equilibrio, volver al eje central del ser, reconectar con esa parte serena y sagrada que somos todos cuando escuchamos el silencio.

Pequeños objetivos, pequeñas preguntas, pensamientos pequeños y detalles que culminan en grandes logros. Algunos festivos por la mañana me gusta madrugar y paseo por la orilla del mar cuando el sol sonríe tras el horizonte. Sólo se escuchan las olas y las gaviotas, y en su compañía es fácil inclinarse a pensar que existe un buen Dios que conoce las instrucciones de uso (el manual de supervivencia) de este enloquecido mundo aunque a ratos parezca que se olvida de nosotros. Después cojo mi bicicleta y pedaleo hasta la Avenida de la Libertad (cuyo nombre inspira) y miro a la izquierda: al fondo la vetusta iglesia de Santa María donde a las nueve voltean las campanas, a la derecha la renovada catedral del Buen Pastor donde a las nueve también voltean las campanas. Alguien cree en la trascendencia y eso alimenta en mí algunos gramos de esperanza.

A veces robo tiempo. Es una manía que practico desde hace unos… treinta años. En mitad de la jornada laboral me escapo a una terraza durante media hora y leo concentradamente. Creo que si bombardeasen no me enteraría. Tomo mi cortado largo de café y estudio algo que me resulte especialmente inspirador o que conecte con algún asunto en el que trabajo, o que pueda resultar de utilidad a un cliente. Estos robos a mano desarmada han cundido mucho ya que por este método realicé mi carrera universitaria mientras trabajaba a jornada completa, y me he certificado en varios postgrados. Si hubiera sucumbido al “no puedo”, a lo urgente, a la inercia o a la pereza y hubiera borrado esos treinta minutos diarios de kit-kat no hubiera alimentado mi infinita curiosidad, ni mi pasión por el saber-entender. Media hora al día, todos los días de mi existencia desde que me alcanza el recuerdo, es muuucho tiempo.

Y por último y no por ello menos importante cuando deseo crecer internamente hablo con mi hija sin más objetivo que absorber su creatividad, variedad de intereses, enfoque intercultural, locuras varias, alegría, comidas exóticas y viajes intergalácticos. Nuestra relación es hermosa y dimensiona mi impulso para acometer desafíos más allá de mis fronteras naturales, miedos y resistencias. Ella no impone nada, al contrario, sólo inspira, como los buenos Coaches, je je… Siempre me dice: mamá, sé tú misma, con poderío, aunque te equivoques. Ayer compartió conmigo uno de sus tesoros recientes: un videoclip cuya letra para quienes entiendan inglés es una profunda lección de filosofía vital, algo que permite crecer por dentro. Les paso el link: http://youtube.com/watch?v=pwnefUaKCbc
La cantante se llama Janelle Monáe y produce vitaminas para el alma. ;-D

Articulo de Azucena Vega – Coach ICF:

¿Qué es la vida sin retos?

14 julio 2010

Cada vez que me ocurre algo inesperado y que no me gusta, me digo alguna de estas frases: “aquí debo seguir trabajando para mejorar personalmente como ser” o, esto es bueno porque al final valoraré aún más lo conseguido” o “que bien, que tengo que hacer algo nuevo/creativo para superar este desafío”.

El caso es que, unas veces porque yo me pongo retos y muchas veces porque la vida me los pone, nunca dejamos de tener desafíos en la vida.

Pierdes a una persona inesperadamente, se rompen el medio de transporte que utilizas hacia tu destino, te avisan de una mala noticia en un momento en que necesitas concentración, tu ordenador o tu móvil (del que dependes ahora) se estropea por varios días, pierdes información (que consideras) vital, te sienta mal una comida ahora que querías hacer algo que te gusta, te cancelan tus vacaciones, etc…

No existe la tranquilidad total, ni la seguridad 100×100, ni la estabilidad asegurada, ni la felicidad permanente. Al menos, que para esto último, aceptes que para ser feliz hay que vivir momentos de infelicidad, sino cómo sabe el feliz que lo es si no experimenta la infelicidad, o cómo sabe el día que es día si no hay noche, o cómo sabe el que experimenta la calma si no hay estado moviéndose, o cómo sabe nuestro cliente si está mejor, si nunca le fue mal? O cómo sé que hoy he mejorado como coach cuando un cliente me lo dice, si antes no tuve otro cliente que me despidió?

En estos meses estoy pasando un poco de todo esto, de manera más seguida de lo que es habitual. Por eso, pienso que si todo el mundo viera un lado positivo a lo que nos ocurre, todos lo llevaríamos mejor. Pero la realidad es que esto es la vida, al menos la mía, aquí y ahora, es lo que tengo, y solo puedo hacer que aprovecharlo.

Así que bienvenidos a los retos que sin ellos no sería quien soy hoy, y sin ellos no seré quien deseo ser mañana.

Compartirnos: ¿Qué te dices, haces para afrontar los retos que te ofrece la vida?
Envíanos tu experiencia y lo publicaremos (Entre 300 y 500 palabras)

Jose L. Menéndez
Presidente
OlaCoach

Como usar el coaching deportivo

12 julio 2010

Tras las últimas victorias de los deportistas españoles y sobretodo la victoria del Mundial de Fútbol por parte de la Selección Española, se está hablando mucho de la mentalidad ganadora que tienen esta generación de deportistas.

El Coaching aquí tiene mucho que ver, para ganar un Mundial, una Copa Davis hay que ir con la mentalidad de que se puede lograr, una mentalidad ganadora y para tener esta mentalidad hay que trabajarla a través de un coaching.

Los entrenadores deportivos tienen diferentes herramientas de trabajo para transferirle a sus jugadores una mentalidad competitiva y orientada al liderazgo.

No solo hay que trabajar estos conceptos de liderazgo y competición en el terreno de juego, hay que transmitir estos valores a los directivos de las empresas, buscando un trofeo, que no es una copa, es una mejora en la cuenta de resultados de la empresa.

Lo malo que los líderes, los directivos no están dirigiendo a su equipo, según un estudio el 80% de los directivos pasan más del 70% de su tiempo en su oficina, haciendo tareas burocráticas, gran error, un líder no puede estar oculto, tiene que liderar de forma activa a su equipo.

¿Como se soluciona esto?

Divide y vencerás, no tengas miedo a tu equipo, delega tareas.

El Coach…

El “Coach” lidera mediante el ejemplo, posee una visión del trabajo ganadora y trascendente; selecciona talentos, capacita y entrena a su equipo de manera continua, individualizada y en equipo con orientación hacia el óptimo desempeño; realiza un seguimiento permanente y un entrenamiento en el campo garantizando que el desarrollo de conocimientos, habilidades, actitudes, comportamiento ético del grupo, se convierta en una acción real en el trabajo diario.
Establece valores, normas de comportamiento y disciplina, reglas del juego, estrategias y tácticas orientadas hacia el mejoramiento ininterrumpido de los integrantes y del equipo mismo, para liderar efectivamente dentro del mercado competitivo.
Motiva a su equipo y desarrolla personas autónomas, profesionales con desarrollo integral, enseña a cada persona las técnicas de la auto-motivación y el proceso para mantener una estima propia alta.
Guía y orienta el desarrollo individual humano desarrollando planes de acción específicos, siempre medido sobre los resultados que se van presentando.
Estabiliza el trabajo del equipo para que la visión sea compartida, el sistema de valores y cultura sea homogéneos; y el compromiso total, permitiendo el desarrollo de creatividad e innovación para que la permanencia en los 1° puestos sea una constante.

Mas informacion en EmprendedoresNews

Los retos del coaching

5 julio 2010

¿Puede el coaching asumir el reto de los procesos de cambio en los Directores de Facultades, en los administradores, en los Maestros y Docentes?

El nuevo paradigma del coaching como un estilo de gestión que complementa y pule los liderazgos asume el reto y se plantea como una alternativa en la formación y el aprendizaje continuo de la Planta Docente.

El coaching consiste solamente en ayudar a los individuos en su proceso de formación profesional con el fin de facilitarles conseguir aquello que persiguen, en que accedan a una mayor tajada del potencial del que disponen, pero al cual no tienen acceso por la misma estructura de personalidad. El coaching es un proceso de auto-descubrimiento con ayuda o asistencia de otro: el coach.

Hablemos entonces de este personaje. Un Coach es un entrenador, un iniciado, una autoridad, un experto, un maestro. Ser un coach es hablar de una vocación de trabajo en cuya raíz se encuentra el deseo vehemente de ver crecer y desarrollar a las personas, hasta que estas alcancen todo su potencial y logren lo que en verdad son capaces de alcanzar.

Un coach no sólo es un experto en dominar la técnica de algún trabajo, actividad, disciplina o deporte, diríamos que esto se da por supuesto, pero ello no significa que el coach sea el mejor, aunque quizás debería ser muy bueno en ese campo, por lo menos.

Pero no es un requisito indispensable. Si pensamos en la familia, cada padre es el entrenador de su hijo; cada profesor es un profesor de su hijo, aunque aquí hay un problema porque entonces se pierde de vista lo esencial, que es el crecimiento de la persona como persona y no como pura inteligencia.

El coach es una figura clave en el proceso de coaching, sin un coach no hay posibilidad de iniciar un proceso de coaching; el coach se reúne periódicamente con su entrenando para acompañarlo en ese proceso de cambio y desarrollo que implica todo coaching, el coach es un formador, o si se quiere, un “de-formador”, hablamos así que el coucheo es un proceso formativo, lo que implica un cambio y una re-estructuración personal.

De alguna forma, el coach intuye lo que el otro desea y lo respeta en ese deseo o proyecto o meta; el coach es un acompañante en un proceso de auto descubrimiento donde se aprende a no interferir con lo ajeno, el coach así es un sabio de la experiencia humana, pero esto exige un nivel de sapiencia y sabiduría importante.

El coach ¿debería saber o conocer sobre la disciplina o el problema o sobre el proyecto que se plantea el coacheado? No necesariamente, ni siquiera ser mejor que él, lo que sí debería ser, es ser un experto acerca de la “naturaleza” humana que no tiene nada de natural, saber de liderazgo, de relaciones humanas, de vínculos afectivos; de psicología de la personalidad y del deporte, de psicología de grupos y de psicoterapia en su versión más refinada que es el psicoanálisis; saber y vivir lo que es ser líder o competidor, y practicar los más altos valores humanos.

La relación de coach – coacheado es una relación de igual a igual pero con funciones distintas o diferentes, no se trata de “el poder por el saber”, el coach establece y ofrece una relación de apoyo y asistencia, de asesoría y de orientación, pero nunca toma decisiones por el otro, ni da consejos, una de sus frases favoritas podría ser: “ mucho ayuda el que no estorba”, complementada con esta otra: “dos cabezas piensan mejor que una”.

Esta relación requiere compromiso, disciplina, discreción, honestidad y confidencialidad. La liberación de las potencialidades que este ambiente conlleva deben expresarse y hacerse efectivas en los grados de confianza y autoestima que se hacen evidentes, donde se va recuperando o reforzando la capacidad de disfrutar el trabajo, los retos y el crecimiento creativo del entrenado.

Esto se debe, en gran parte, a que un verdadero coaching debe resultar en una modificación real y efectiva de un aspecto o parte importante de la personalidad, y gran parte de lo que modifica tiene que ver con las percepciones que el entrenado tiene de la realidad propia y la ajena.

Lo que hace un coach es ayudar o facilitar el desarrollo de las capacidades de acción de las personas a las que asiste. Así, un coach facilita que la persona se adapte a los cambios de su realidad organizacional de manera cotidiana; moviliza el compromiso de la persona consigo misma y con su grupo de trabajo; estimula, motiva y alienta a la persona a realizar los cambios que esta en capacidad de emprender; renueva y ventila su interioridad con el fin de lograr que aires nuevos de cambio externo hagan eco en su mundo interno, ayuda a la persona a abrirse a su entorno, que siempre es un entorno de personas.

También fomenta una mayor socialización, mejorando notablemente los canales de comunicación e intercambio requeridos por la realidad social y por fin, alienta a conocer la realidad por otros medios preceptúales, más allá de la observación y “supervisión”, hay que aprender a callar y a escuchar a los demás, demostrar que podemos cambiar nuestras formas de estar y de ser.

Cuando alguien se expresa con el adagio de :“es que yo así soy”, da a entender que se ha casado con el aspecto más superficial de su personalidad, lo que impide desde ahí cualquier posibilidad de cambios de esquemas, que siempre deberían ser psico-dinámicos.

10 claves para triunfar

29 junio 2010

Desde el Blog de Virginia Vázquez nos sugieren 10 claves para triunfar en lo profesional y en lo personal:

1- Nunca te rindas. No te permitas llegar a tu zona de confort. Acomodarte es la mejor forma de no llegar a ningun lado.
2- Se apasionado. Si amas lo que haces, lo que hagas nunca será un trabajo.
3- Enfócate. Preguntate a ti mismo ¿ es esto lo que debería estar haciendo ahora ? Deshazte de la inteferencia. En esta época de multiples tareas, este es un buen hábito a formar.
4- Mantén tu momentum. Escucha, muevete y actúa rápidamente.
5- Mirate a ti mismo victorioso! Esto te enfocará en la dirección correcta.
6- Se tenáz. Ser atrevído puede funcionar de maravilla.
7- Sé afortunado. Un viejo refrán dice “mientras mas trabajo, más suerte tengo” y es totalmente cierto.
8- Cree en tí mismo. Si tu no crees en tí, nadie lo hará. Apréciate a tí mismo como un ejército de un sólo hombre o una sola mujer.
9- Pregúntate: ¿ que es lo que no logro ver ? Siempre habrá cientos de oportunidades a tu alrededor aún cuando las cosas parezcan no ir muy bien. Una gran adversidad puede convertirse en una gran victoria.
10- Mira la solución no el problema. Y nunca te rindas, nunca nunca te rindas. Este pensamiento merece ser dicho, recordado y aplicado muchas veces. Porque funciona !

Fuente

Respuesta de una lectora a la editorial de Abril

15 junio 2010

EDITORIAL de abril 2010:
Comentario a:
Qué aburrido, todo el mundo sabe de ética!

Ya que dais la posibilidad de comentar experiencias, ahí va la mía. La cuento humildemente porque me considero todavía un cachorro de coach, algo torpón eso sí, como todos los cachorros. Pero también como todos los cachorros, con una vida por delante para aprender.

Todos los que hoy sois coaches profesionales, recordaréis vuestra época de novatillos. Ya sabéis que los novatos tenemos que empezar a hacer prácticas y en esos casos se echa mano de familia, amigos, conocidos, conocidos de amigos, etc. Ya sabemos que no es lo ideal, pero… ¿Por dónde empezar si no es con alguien de confianza que esté dispuesto a aceptar tus iniciales titubeos de principiante?

En mi caso, y siguiendo los consejos que recibí en mi primera fase de mi formación, descarté de entrada la familia. También intenté evitar a los amigos y pasar al tercer nivel: el de conocidos o amigos de los amigos. Me las prometía muy felices con los primeros cinco coachees que conseguí casi de inmediato. De los cinco, tres se lo tomaron muy seriamente. Aprendí mucho de ellos y se lo agradeceré eternamente. Y los otros dos eran como el Guadiana. Por lo visto perdieron la agenda y como hay que seguir la agenda del cliente…

En mi afán por buscar dos nuevos coachees, caí en la trampa: una amiga, a quién hacía años que no veía, me pidió entrar en el proceso. Supo de mi nueva orientación profesional a través de un amigo común.

Después de la primera sesión me di cuenta de que algo no funcionaba. Toda la sesión se había desarrollado metodológicamente dentro de los más puros parámetros formales. ¿Qué estaba fallando pues? No era capaz de verlo. Pensaba en la sesión, la repetía interiormente, la analizaba y no daba con ello. Finalmente decidí escuchar a mi corazón. ¡Ese nunca falla! Y me dio la pista: Yo no me había sentido cómoda en la sesión, allí había algo que no me encajaba. Cuando el corazón enciende el interruptor es cuando se abre la luz en la mente. No tuve que pensar mucho.

A pesar de que mi amiga, en la rueda de la vida, había calificado con un 8 su matrimonio, supe que si seguíamos con las sesiones y ella llegaba a alcanzar su meta, dicha meta pasaría probablemente por la ruptura con su pareja. Era arriesgado por mi parte pensar eso, pero yo estaba segura de que ese fue el motivo por el cual no me sentí bien después de la sesión. Su pareja era también amigo mío y le apreciaba mucho. No me lo imaginaba aceptando una separación después de 20 años de matrimonio.

Es curioso como, de repente, casi me sentí culpable de una separación que solo existía en mi imaginación. Les conocía a los dos, les quería a los dos. ¿Podía beneficiar a uno y perjudicar al otro? Ni todo es tan blanco ni todo es tan negro. Pero en esa infinidad de matices grises, me planteé si seguir con las sesiones o dejarlas.

Opté por dejarlas. ¿Qué motivos le daría a mi amiga para justificar el hecho de cortar el proceso de Coaching nada más empezar? ¿Cómo le iba a decir que lo dejaba porque algún día podría sentirme culpable –o me podrían culpar- de su separación?

Finalmente, me armé de valor y la llamé. Le dije que por ética profesional no podía seguir haciendo Coaching porque les conocía bien a los dos. Esperaba una reacción cuanto menos molesta, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando me dijo que se alegraba mucho de ello. Me confesó entonces que ella también se había sentido incómoda, y que me había mentido acerca de su relación de pareja, precisamente para no ponerme en un aprieto al ser amiga de los dos.

Ese día aprendí dos lecciones: no se puede hacer Coaching a costa de lo que sea. Y la segunda, cuando el corazón y la mente no están alineados, debo seguir los dictados de mi corazón.
E.O.

Me paro para avanzar…

15 junio 2010

Hace unos días unos amigos nuestros vinieron de Costa Rica a Madrid, a recoger un premio que les habían concedido y aprovechando su viaje se quedaron un par de semanas con nosotros. Tiempo este que aprovecharon conociendo gente, visitando lugares, haciendo contactos, degustando la gastronomía local y descansando.

En la última noche que salimos a cenar todos, al restaurante más antiguo del mundo del 1725, comenzamos a hablar de hacer algo juntos. Esa cena fue como un volcán emanando lava en forma de ideas, o más bien una idea rica de detalles que fuimos hilvanando poco a poco. Acababa de nacer un libro.

Resulta que estos amigos, Jorge y Roberto, el primero escritor premiado varias veces y Roberto, actor, también montan y producen obras de teatro y utilizan su arte para educar en organizaciones con herramientas que facilitan para que después sigan desarrollándose.

Descubrimos como compartimos muchas cosas y así, como quien no quiere la cosa, comenzamos a hablar y desarrollar un libro todos juntos. En palabras de Jorge, el escritor experto del grupo, en 2 horas logramos lo que normalmente se logra en una semana.

Analizamos un poco que factores influyeron en todo esto, y todos estábamos de acuerdo en que ese día, habíamos estado los tres relajadamente, leyendo, viendo tele, sesteando, charlando, y en fin, dejando que nuestro cuerpo, mente y espíritu se permitieran no hacer nada, y quitarnos de nuestra mente ese “tengo que hacer” tareas que tanto nos ponemos muchas veces en el día a día.

Los días previos a este encuentro mágico, habían sido igualmente muy fructíferos, pero desde lo racional y cartesiano todo medido y midiéndose al paso. Y sin embargo ese día de parón fue todo un día para el subconsciente, donde la creatividad, la motivación, las risas y el reloj muerto fueron testigos de que cuando uno se para, con toda la intención en realidad está avanzando, pues de repente uno descubre lo que conscientemente no se puede imaginar.

¿Cuántas veces habremos pensado, y hasta casi sugerido a nuestros clientes de coaching, que paren, que reflexionen, que se dejen llevar? Y sin embargo, cuántas veces nos decimos a nosotros mismo “Tengo que parar”, pero no lo hacemos.
Unos minutos al día para meditar u ordenar las ideas, unas horas de vez en cuando, o día cada pocos días, son necesarios parar para poder avanzar.

Compartirnos: ¿Qué haces para fomentar tu creatividad, para regenerar tu cuerpo, mente y espíritu? Cada cuanto tiempo “te permites” cargarte las pilas y vivir el presente?

Envíanos tu experiencia y lo publicaremos (Entre 300 y 500 palabras)

Jose L. Menéndez
Presidente
OlaCoach

Qué es el Modelo de 6 Niveles para Revisar tu Trabajo

14 junio 2010

Los 6 niveles o perspectivas de trabajopueden expresarse en términos análogos a la altitud de vuelo de un avión:

15.000 metros o más: tu vida
12.000 metros: visión personal a tres o cinco años
9.000 metros: objetivos anuales o bianuales
6.000 metros: áreas de responsabilidad
3.000 metros: proyectos actuales
Pista de aterrizaje: acciones actuales
Lógicamente, cada uno de estos seis niveles debe ser consistente y a la vez reforzar los restantes niveles que quedan por encima de él o, dicho de otro modo, tus prioridades se establecerán siguiendo una jerarquía que va de lo más general a lo más específico.

En términos prácticos esto significa que si algo que se supone que tienes que hacer entra en conflicto con tus propósitos o valores vitales, no lo harás, ya que necesitas poder mantenerte en sintonía contigo mismo.

Si tomamos como ejemplo una llamada telefónica que debes realizar (próxima acción) puede estar vinculada con una campaña que estás lanzando (proyecto) para aumentar las ventas de un producto (responsabilidad). Si sale bien, te servirá para que tu jefe te permita crear la nueva unidad comercial que tanto te interesa (objetivo profesional) de cara a reorientar tu carrera hacia entornos internacionales (visión a largo plazo), lo que te acercará al tipo de vida que deseas, tanto personal como profesionalmente (vida).

Otro ejemplo, pero ahora siguiendo la secuencia inversa. Has decidido ser tu único jefe (vida), así que te pones a crear un negocio (visión) con algunos objetivos clave a corto plazo (objetivos). Esto te obliga a asumir una serie de papeles necesarios para que el negocio salga adelante (responsabilidad) con una serie de objetivos concretos que debes lograr de forma inmediata (proyectos). En cada uno de esos proyectos habrá cosas que debes hacer lo antes posible (próximas acciones).

El enfoque ideal para lograr un control relajado y una productividad sin estrés pasa por ser capaz de gestionar todos estos niveles de forma equilibrada. Para cada uno de ellos debes identificar los frentes abiertos y los proyectos incompletos, ya que si no conoces, evalúas y aceptas la realidad a la que te enfrentas en cada momento, difícilmente podrás soltar amarras y dedicarte a vislumbrar nuevos horizontes.

Un frente abierto no es sólo devolver una llamada que tienes en el buzón de voz sino también qué cosas querrías cambiar en tu vida de cara a los próximos años. Por eso debes asegurarte de que ambos formen parte de tu proceso de revisión en un momento dado.

Hacer las cosas y sentirte bien por ello significa estar dispuesto a identificar, reconocer y gestionar adecuadamente todo aquello en lo que está involucrada tu conciencia, y esto es imprescindible para poder dominar el arte de la productividad libre de estrés.

Fuente:http://www.optimainfinito.com/2010/06/gtd-que-es-el-modelo-de-6-niveles-para-revisar-tu-trabajo.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+OptimaInfinito+%28Optima+Infinito%29&utm_content=Twitter

Ejemplos de Coach. Ejemplo 2

9 junio 2010

Una empresa ha introducido nuevos métodos de trabajo, un software nuevo, o ha cambiado/reducido la organización. Es necesario gestionar el cambio cultural para conseguir volver a la normalidad y mejorar los resultados de forma rápida, motivar a las personas y conseguir que se reasignen las nuevas cargas de trabajo con la alegría necesaria

El Coach señala una serie de proyectos e involucra a algunos miembros de la plantilla para conseguir los cambios culturales y de resultados que se necesitan.

Ejemplos de Coach. Ejemplo 1

7 junio 2010

La forma mas fácil de comprender como puede ayudar un Coach en una empresa es a traves de ejemplos reales. Los siguientes ejemplos son reales, de Coaches que estan formados y acreditados para trabajar profesionalmente como Coach en una empresa, a traves de alguno de los cursos de OlaCoach.

EJEMPLO 1

Una empresa presta toda su atención a sus productos más importantes y no pone foco en alguno de sus otros productos y como consecuencia este producto no se vende lo suficiente, y se corre el riesgo de perderse la inversión que se hizo en desarrollarlo e introducirlo al mercado.

El  Coach analiza el producto y el mercado y diseña una estrategia de proyecto en la cual una serie de responsables de la empresa se reunirán periódicamente para estudiar alternativas, planificar una solución y ejecutar las acciones correspondientes. Incluso él mismo se ha diseñado que se involucre en la ejecución de la estrategia proporicionando feedback y formación. Como consecuencia de ello, el producto empieza a despegar y un tiempo después se empiezan a obtener buenos resultados

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